"Helado de La Guajira"
Como su nombre indica la carroza más grande de las dos presentadas en la Cabalgata del Carnaval era un gran puesto de helados, con brazos articulados y una plataforma central con jarrones de fruta, estrellas de mar y, por supuesto, un carro de helados. Una fantasía montada sobre el chasis de una vieja guagua Pegaso, modelo 6038, de las que se veían por las calles en los años ochenta del pasado siglo.
El "Helado de La Guajira", con más de 15 metros de largo y más de 5 de ancho, salió en la Cabalgata con el número 11. Unos cincuenta carnavaleros, todos ellos integrantes de la empresa, se quedaron muy contentos y medio sordos con los 8.000 vatios de sonido que acompañaron el recorrido. Por cierto, esta carroza estará también en la Cabalgata del Carnaval en Maspalomas.
"Tren ligero"
Con el número 31 salió la otra carroza de Guaguas Municipales, destinada sobre todo a los niños. La verdad es que la teníamos ya montada, la sacamos en enero, en la Cabalgata de Reyes, y como gustó tanto y los chavales se lo pasaron pipa, pues decidimos volver a pasearla. Anoten la fina ironía de este "tren ligero", otros se dedican a debatir su conveniencia o inconveniencia y, mientras tanto, nosotros lo inauguramos.
El trenecito/guagua, con 12 metros de largo y 2,5 de ancho, era realmente una guagua Scania de las que estuvieron en servicio en la empresa hasta 1985. Los colores eran los que se usaban hasta esos años y que muchos tendrán en la memoria, azul y amarillo. Unos cuarenta niños disfrutaron del desfile desde el tren.
El "tren ligero" para niños necesitaba una autoridad, alguien que pusiera orden y mantuviera el control con pulso firme. Se nos ocurrió que el cobrador, esa figura tan histórica de las guaguas, el hombre de la gorra y la cartera, con la cajita y los tacos de billetes (cacharro o cartable en vocabulario guagüero), era lo apropiado para el caso. Ese cobrador cumplió su tarea a la perfección. Lo hizo tan bien que en la empresa muchos comentan que debería ser nominado para director general.
