Líneas y Horarios Puntos de venta
Sobre
Guaguas Municipales
Tarifas y Carnets


Muévete en Guagua por
Las Palmas de Gran Canaria



Noticias de última hora



Revista En Marcha



Enlaces de interés


Las rampas de acceso

Un mecanismo delicado que se rompe con facilidad

Las guaguas de Piso Bajo, que cuentan con rampas de acceso para las personas con dificultades de movilidad, han sido un hito en el transporte público y todo un ejemplo de cómo la técnica se pone al servicio de quienes más la necesitan para superar barreras. Nuestra empresa, pionera en Canarias en la incorporación de este tipo de vehículos accesibles a todos los viajeros, cuenta ya con 142 unidades incorporadas a la flota y en servicio. Lo que es una facilidad importante para unos puede significar una dificultad para otros, este es el caso, porque este tipo de vehículos ha supuesto para Guaguas Municipales un quebradero de cabeza ¿por qué?, porque las rampas son un mecanismo delicado que se rompe con relativa facilidad. El dato lo dice todo, una o dos guaguas diarias es el promedio que tiene que entrar en el taller para reparar su rampa.

El problema llegó a ser de tal entidad que hace tiempo se tuvo que contratar una empresa especializada, para que se dedicara exclusivamente al mantenimiento y reparación de las rampas. Desde que un técnico está todos los días en la empresa pendiente del tema hay menos roturas, y las que hay se reparan con rapidez. El técnico, nuestro "rampero especial", es José Luis Guerra.

Él nos ha explicado las razones de que estas rampas sean tan proclives a plantear problemas. La primera es que el mecanismo tiene dos partes, la eléctrica que es la que controla la entrada y salida de la rampa, y la mecánica integrada por el eje y el pequeño motor que arrastra la plataforma. Al complejo mecanismo se añade su situación, todo está colocado en los bajos de la guagua con lo que cualquier golpe puede afectarle, y cualquier reparación significa tener que levantar el vehículo.

José Luis nos explica que lo que más se rompe es la tapa que sirve de apertura y cierre para el movimiento de la rampa, la razón es que esa tapa puede tropezar con los bordillos de las aceras -en nuestra ciudad están a distinto nivel- cuando el conductor intenta pegarse lo más posible al bordillo y facilitar el acceso de una persona en silla de ruedas. Otro tipo de averías muy frecuentes se producen por culpa de baches o piedras que golpean la cubierta que proteje la rampa, situada bajo la guagua y a la altura de la puerta central. Si la rampa al salir choca con algún obstáculo se retira de manera automática -es un sistema de seguridad similar al de las puertas de los acensores- así que también este mecanismo registra su cuota de averías.

Aparte de las reparaciones, José Luis Guerra se ocupa de un trabajo fundamental, el mantenimiento preventivo, tiene tiempo durante el mes para hacer una revisión de las 142 guaguas. Hay buenas noticias, nuestro técnico especialista en rampas dice que el sistema está mejorando, que los últimos vehículos incorporados llegan con el mecanismo más fuerte y más protegido.