José Antonio Navarro, con la ilusión del primer día
Es uno de los veinte nuevos jefes de zona y le hemos elegido en representación del equipo porque es el más antiguo de los mandos intermedios. Pero no sólo por eso. También porque es un muy digno representante de algo tan importante como a veces difícil de encontrar, la ilusión por el trabajo, el gusto por la labor del día a día. José Antonio Navarro hace lo que le gusta, y se le nota, y seguro que el público que pasa por la Terminal del Teatro donde él tiene su base también lo nota. Es el tipo de trabajador que prestigia a una empresa.
Navarro reconoce que el nombramiento es una satisfacción, "es un reconocimiento al trabajo", y las mejoras económicas quedan para él en segundo término. Tiene una historia de casi 37 años en Guaguas Municipales, en el año ochenta ya era inspector, y a principios de esa década asumió el difícil papel de presidente del Comité de Empresa. Sobre aquella etapa, y sobre los años en que ha tenido la autoridad de un cargo, tiene las ideas claras, "los cumplidores nunca me criticarán porque yo siempre defiendo a los que trabajan".
Ni piensa en la edad ni en la cantidad de años que lleva en la compañía, "tengo la misma ilusión de mi primer día, la misma que he tenido desde que era cobrador, la disciplina y la ilusión van con uno". Navarro entiende la disciplina como debe ser, como algo personal, "disciplina es tratar de mejorar uno mismo, y con ello también se consigue que mejore la empresa". Encara el trabajo con responsabilidad y además con gusto, y encima se siente bien relacionándose con el público, "hago lo que realmente me gusta, y cuando uno hace lo que le gusta casi todo te sale bien".