La experiencia se inició hace cuatro años y, como todas las ideas novedosas, nació entre el entusiasmo de unos y el escepticismo de otros. Lo que nadie podía discutir es que era una iniciativa necesaria y urgente. Las ciudades europeas no han encontrado otro camino que el exceso de tráfico y de vehículos privados para hacer realidad el desarrollo, y como consecuencia el exceso de contaminación. Lo que en principio fue signo de progreso se ha ido convirtiendo en una maldición, y en una contradicción. Se quieren ciudades más amables, humanas y solidarias, pero no muchos están dispuestos a hacer algo para conseguirlo, como usar más el transporte público y menos el privado. Por eso la iniciativa europea de "La Ciudad sin mi coche" tiene importancia para despertar conciencias y cambiar tendencias. En la semana de actividades del 16 al 22 de septiembre hubo ejemplos a imitar como el de la Alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria. Josefa Luzardo presidió la presentación de nuevas guaguas en el Parque Santa Catalina y volvió a su despacho del Ayuntamiento en la línea 1 de Guaguas Municipales.