Las tarifas en el transporte público
La Comisión Regional de Precios del Gobierno de Canarias aprobó en diciembre el aumento de tarifas en Guaguas Municipales, este ajuste se aplica desde enero de 2004. Las nuevas tarifas presentan algunas novedades, como el hecho de no subir el precio del bono guagua -usado por el 42% de los usuarios- y que el bono gratuito para los jubilados haya visto aumentada su cobertura al incrementarse la pensión mínima que da derecho a este título de viaje.
No es discutible actualmente que las tarifas de los transportes colectivos urbanos estén, de una u otra manera, subvencionadas por las Administraciones. El carácter esencial del transporte público urbano obliga en todos los países a la existencia de tarifas sociales (por debajo del coste real). Hay más razones aparte de su necesidad, como su baja contaminación, baja tasa de accidentes, bajo índice de ocupación viaria en relación a las personas que transporta, aportación a la movilidad de colectivos desfavorecidos, y su contribución al desarrollo de las ciudades. Para que además el transporte público tenga un efecto disuasorio, respecto del uso del vehículo privado, debe ser competitivo en velocidad, comodidad y precio. No se caracteriza nuestra ciudad por tener atascos considerables, pero las altas tasas de motorización que tenemos han empezado a disparar las alarmas, de ahí que se deba promocionar el uso del transporte público como la mejor opción.
Sobre las necesarias subvenciones cabe recordar que éstas se materializan por medio de contratos-programa, mecanismo por el que cada cuatro años las Administraciones hacen realidad sus compromisos políticos y sociales, apoyando al transporte público y subvencionando a los usuarios a través de las empresas operadoras. Hay, lógicamente, una parte importante que es responsabilidad de la propia gestión de la empresa. En el caso de nuestra ciudad y de Guaguas Municipales, el índice de cobertura del servicio que se paga a través de las tarifas se acerca al 70%, y esto teniendo en cuenta que nuestra ciudad es una de las pocas en que los jubilados viajan gratis y los estudiantes tienen un bono social más barato. Ese índice del 70%, que es un compromiso de gestión y eficiencia, tiene aún más valor cuando se sabe que en la mayoría de las ciudades europeas no se supera el 50%, y en muchos casos esa cobertura es todavía inferior.
Es oportuno recordar aquí que, si todos los usuarios de Guaguas Municipales abonaran el pago directo -0,90 euros- la empresa no necesitaría subvenciones, e incluso tendría beneficios. Pero, precisamente por su carácter de empresa pública y social, las tarifas deben estar subvencionadas, además de garantizarse con esta fórmula la viabilidad económica, no comprometiendo el futuro con medidas que podrían llevar a la empresa, y al transporte ciudadano, a crisis irreconducibles.
Las tarifas del transporte urbano tienen una escasa repercusión en el precio de la cesta de la compra -por cada punto que sube la tarifa el índice general se incrementa en 0,0068 puntos- y no es tan disuasoria como podría inicialmente pensarse. Tarifas inferiores no garantizan un mayor número de usuarios, este es un hecho probado por las experiencias puestas en marcha en otras ciudades. La tarifa tiene pues una repercusión mínima en el gasto familiar, considerando además que para usos masivos de nuestro transporte existe un bono de cobertura mensual que permite en la práctica viajes ilimitados en ese período.
Una última consideración sobre las tarifas, éstas deben ser analizadas en conjunto y no por separado. Nuestra tarifa media, ponderada por el número de viajeros y por los títulos de viaje utilizados, es a partir de enero de 0,47 euros, una tarifa media bastante inferior a otras ciudades españolas. Un colofón lógico a estas explicaciones sobre las tarifas lo da la propia evolución de la empresa y la subida de costes que se generan cada año, empezando por los costes de personal que representan el 64% de los costes totales, y terminando por capítulos como el mantenimiento, los combustibles y los seguros, entre otros. Así pues, actualizar las tarifas es obligado para no comprometer el futuro del transporte, y para hacer frente a los retos de ampliación de flota, de red, y de calidad en la que estamos inmersos.
| |
Adrián Medina Ramos
Director Económico-Financiero de Guaguas Municipales |