Proyecto fin de carrera sobre los ruidos de las guaguas
El pasado año un estudiante de ingeniería técnica de Telecomunicaciones dedicó mucho tiempo a medir los ruidos de las guaguas. Estaba preparando su proyecto fin de carrera “Estudio y valoración de la contaminación acústica de los vehículos municipales en Las Palmas de Gran Canaria”. El novedoso estudio fue propuesto por el profesor Caballero Suárez, su tutor, y el que llamamos entonces “el medidor de ruidos” se puso manos a la obra. Emilio Vega Herrera llevó a cabo un estudio pormenorizado de los ruidos que provocan los vehículos de Guaguas Municipales por modelos, marcas, fechas de matriculación, carrocerías y número de puertas. Este análisis y valoración de los ruidos -su proyecto fin de carrera- ha merecido un sobresaliente y Emilio es ya licenciado en Ingeniería Técnica de Telecomunicaciones. Sobre su estudio hemos realizado el siguiente resumen.
Ruido es cualquier sonido que sea desagradable, por ello en las ciudades produce malestar e interferencias en las comunicaciones, además de estrés en las personas. Se trata de una de las contaminaciones urbanas más preocupantes. El transporte es la causa más importante de este tipo de contaminación, originando la mayor parte de la emisión de gases a la atmósfera y de los ruidos que nos agobian. Hay que puntualizar que, aunque en términos absolutos las guaguas ocasionan 6 veces más ruido que los coches, en términos relativos su incidencia real es 6 veces menor porque cada guagua transporta 60 viajeros de media mientras los coches transportan 1,5.
Las fuentes de ruido de las guaguas son principalmente el motor, el escape, las bocinas y frenos, el movimiento de las puertas, y las vibraciones de las carrocerías como consecuencia del estado de la calzada o del traqueteo del propio motor. Todo ello se analiza en el estudio, valorando su incidencia y repercusión, tanto con el motor al ralentí, como en paradas o en movimiento, y también circulando por pendientes que es la peor situación desde el punto de vista del ruido. Para realizar el estudio han sido necesarios un conjunto de aparatos de medición como analizador de espectros, sonómetro de precisión, micrófono, calibrador acústico, grabador digital de audio y el sofware necesario para analizar resultados.
Como es sabido, Guaguas Municipales está en posesión de la certificación ISO 14001 de Gestión Medioambiental, por lo que es obligación de la empresa disminuir en la medida de lo posible todas las causas de contaminación urbana que su actividad provoca. También en lo que respecta al estrés que produce al propio conductor, sometido permanentemente a los ruidos y vibraciones que el vehículo ocasiona.
Lógicamente existen Ordenanzas Municipales de Protección del Medio Ambiente que hay que respetar frente a ruidos y vibraciones. Pero la responsabilidad de nuestra empresa no termina con el cumplimiento de la ley al pasar las ITV correspondientes. Tenemos que poner en marcha un plan de choque para disminuir la incidencia de los ruidos y, para ello, contamos con soluciones activas y pasivas. Pantallas acústicas, silenciadores, soportes antivibraciones o simplemente adquiriendo para la flota los modelos de guaguas que menos ruidos ocasionen. Estas son algunas de las soluciones defensivas que podemos tomar, pero hay otras mucho más efectivas que tienen que ver con la planificación urbana de las ciudades, con la arquitectura auditiva de los edificios (principalmente teatros o auditorios), o con el estado del pavimento puesto que la mayor porosidad de éste es beneficiosa frente a los empedrados de algunas calles. Es significativo que el ruido de nuestros vehículos haya sido un motivo de preocupación cuando había representaciones en el Pérez Galdós, dada su proximidad a la estación de guaguas.
Del estudio realizado por el joven ingeniero se pueden sacar varias enseñanzas. Una de ellas es un aviso a los conductores para que recuerden que su forma de conducir puede agravar la emisión de ruidos. Otra se dirige a los responsables de Calidad y Taller de la empresa, porque tenemos que esmerarnos en disminuir la incidencia que nuestra actividad provoca en la contaminación acústica.