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Línea 45, nuevo recorrido para entrar en Hoya Andrea

El lunes 25 de abril la Alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Josefa Luzardo, realizó junto a los vecinos de Hoya Andrea el primer trayecto de la nueva línea 45. La ampliación del recorrido ha permitido responder a las necesidades del barrio y su conexión con el Puerto. La Alcaldesa estuvo acompañada por el concejal de Seguridad y Movilidad Ciudadana, Paulino Montesdeoca, el concejal del distrito Tamaraceite-San Lorenzo, Pedro Montesdeoca, el director general de Guaguas Municipales, José Andrés Suárez, el director de Planificación e Infraestructuras de la empresa, Luis Cabrera, y el director de Marketing, Manuel A. Hernández.

La primitiva línea 45 nació en noviembre de 2001. En principio partía desde el Intercambiador de Santa Catalina y llegaba hasta la rotonda de Hipercor en Siete Palmas. Posteriormente, en abril de 2002, se prolongó para hacerla llegar hasta el principio del barrio de Hoya Andrea, concretamente hasta la calle Plutón. La línea tenía muchos problemas para poder realizar sus giros en esa zona, a lo que más tarde se unió otra dificultad, la realización de unas obras. La Línea 45 ya no pudo acercarse hasta el barrio y tuvo que quedarse entonces en la rotonda del cruce de la carretera de Las Perreras. Los vecinos siguieron demandando la entrada de las guaguas y, finalmente, desde este mes de abril la 45 ha cambiado su itinerario para, por la parte alta, entrar y cruzar el barrio con un recorrido ampliado. Todo ello a pesar de que la estrechez de las calles dificulta el paso de los vehículos de Guaguas Municipales. En este nuevo trayecto por Hoya Andrea se han habilitado un total de 15 paradas.

El itinerario se mantiene igual desde Santa Catalina a Hipercor en la avenida Pintor Felo Monzón, luego continúa por la rotonda y por la carretera de Almatriche, por las calles Serventía, Pinocheros y Otoño, hasta llegar a la terminal en el Parque de Hoya Andrea. En el itinerario de vuelta pasa por las calles Otoño y Plutón, por la carretera General del Norte, Cuesta Blanca, Rotonda del Acueducto, carretera de Almatriche y, desde Hipercor, recupera su itinerario habitual.


"Lo mejor del barrio, la calidad humana de la gente"

Los vecinos están contentos, ahora tienen el servicio que necesitan. La presidenta de la Asociación de Vecinos "San Luis de Hoya Andrea", Ángela Quintana, ha luchado junto a sus convecinos por esta línea. Todavía recuerda Ángela cuando el barrio no tenía conexión con ningún punto de la ciudad, cuando en 2002 se logró el acercamiento de la línea 45, y cuando el barrio le entregó a Luis Cabrera, nuestro director de Planificación e Infraestructuras, una placa en reconocimiento por la ayuda inestimable que les había prestado. "Ahora estamos contentos. La Alcaldesa visitó el barrio hace un par de meses con motivo de la inauguración del asfaltado de unas calles, los vecinos le reiteramos la petición de que la línea entrara en el barrio y en poco tiempo se ha resuelto la situación".


Foto: Luis Cabrera

Pero hay otra parte no tan buena que corresponde a la empresa interurbana privada, "los de Global nos han dejado un poco aislados. Han dejado de pasar por la carretera para ir por la Circunvalación, hemos protestado pero hasta ahora no nos han atendido". El comentario de Ángela responde a la pregunta de qué más cosas necesita el barrio, "esperamos que el Ayuntamiento complete el asfaltado de las calles que ya están en obras, necesitamos zonas verdes porque nos hemos llenado de gris, de cemento, y hemos solicitado al Cabildo el mobiliario para el pequeño parque infantil que tenemos".


    El antiguo solar donde hoy está la plaza de Hoya Andrea

Hoya Andrea tiene hoy unos 4.500 habitantes. Muy lejos queda el nacimiento del barrio, allá por 1973 en que llegaron los primeros vecinos. "Es un barrio obrero que se formó con familias llegadas de los pueblos de la Isla. Los hombres venían a trabajar en la construcción y las mujeres al tomate. Todavía se recuerda cuando todos salían a trabajar con cholas porque no había calles y todo era barro, a la entrada del barrio se ponían los zapatos para ir a trabajar. La caminata para coger un transporte llegaba hasta la entrada del cementerio que entonces estaba en la rotonda de Almatriche". Siempre fue un barrio unido, y más entonces que eran tan pocos, mientras las parejas se iban a trabajar la gente mayor que quedaba se ocupaba de vigilar y cuidar a los niños.

Hasta 1998 todo era autoconstrucción, "los fines de semana nos dedicábamos a fabricar las casas. Luego ya se empezaron a hacer los bloques". Con el desarrollo llegó más gente al barrio, bloques afortunadamente bajitos, de tres plantas, los duplex y las viviendas sociales. El barrio tranquilo y familiar empezó a conocer los problemas derivados del aumento de población, "pero hemos conseguido atajar esos problemas gracias a la colaboración de todos los vecinos". Ángela y sus convecinos son el ejemplo de cuantas cosas se pueden conseguir cuando hay ganas de pelear, voluntad, constancia, buenas ideas y buenas maneras. La presidenta de la asociación de vecinos dice que todos están a gusto en su barrio y cuando se le pregunta qué destacaría de Hoya Andrea no lo duda, "la calidad humana de la gente".