Este intercambiador parece que tiene la desgracia encima. Se tardó mucho tiempo en iniciar las obras, y eso que son sencillas, y el transcurso de ellas aún ha tenido más tropezones. A principio de año nos las prometíamos muy felices, nos habían dicho que en enero estaría ejecutado. Han pasado los meses y, una vez hechos los andenes y las paradas, se vió la necesidad de completar la obra con la construcción de una rotonda para mejorar los accesos desde y hacia El Salto del Negro y La Laja. Lo cierto es que no está rematado, y seguimos a la espera para poder mejorar las líneas del Cono Sur, razón fundamental de la importancia de esta terminal estratégica. ¿La inauguraremos a final de verano?, la esperanza es lo último que se pierde.