¿Hasta dónde puede crecer el tráfico de automóviles?.
En el siglo XX se pensó que el crecimiento se estabilizaría una vez alcanzado el desarrollo económico, pero no ha sido así. Las teorías han fallado y los estudios no han aportado soluciones. En las últimas décadas los países desarrollados -el nuestro entre ellos- están inmersos en una espiral de motorización. No parece haber límite para el uso del transporte privado. Ni la congestión o los atascos, ni la pérdida de tiempo o las incomodidades han hecho desistir al conductor del uso masivo del coche y elegir otras alternativas.
Puesto que se ha demostrado que a más infraestructuras le sigue más tráfico, la única salida posible al grave problema es menos infraestructuras para reducir el tráfico. “La enfermedad del transporte” fue una interesante conferencia -que resumimos en la página 3- ofrecida en el CICCA por el experto Antonio Estevan Estevan.