Aparte de que los certificados de calidad y las ISO nos obliguen a hacer las cosas cada vez mejor, nosotros también -por nuestra cuenta- nos obligamos a mejorar; en esta empresa nos examinamos solos. Dentro de los planes de Formación para la plantilla, que desarrollamos todos los años, teníamos una asignatura pendiente: potenciar al máximo la formación de nuestros conductores para manejar las guaguas articuladas. El curso de “Mejora de destrezas de guaguas articuladas” ha significado un salto cualitativo en la formación, una importante mejora que se ha enmarcado en la dirección de Prevención y Seguridad Vial, y que ha permitido a un grupo de conductores conocer mucho mejor el manejo de esta herramienta de trabajo. El curso tiene ahora un contenido específico, un tiempo suficiente para el aprendizaje y la práctica, y un técnico de Prevención que reúne una condición magnífica para transmitir la enseñanza: su mucha experiencia como conductor. Quien no se haya puesto al volante de un mastodonte como estas articuladas de 18 metros de largo, no sabe lo que son dificultades. De ahí que durante el curso José J. Torres ha incidido en cosas como las maniobras de giros para comprobar como el remolque “barre” como metro y medio hacia el exterior, el ángulo límite que tiene la articulación o las complicaciones al dar marcha atrás. En el curso del mes de febrero, que ha sido el primero y al que seguirán otros, han participado 24 conductores; al ser un aprendizaje muy personalizado han realizado las prácticas de dos en dos.