Esto del Airsoft demuestra dos cosas: que todos llevamos un niño dentro y que todo está inventado. Porque una denominación tan sofisticada como Airsoft tiene sus raices en aquellos juegos de chiquillos que -cuando no había ni ordenadores ni móviles ni otra cosa que la imaginación- la utilizaban montando guerritas imaginarias y rivalizando a ver quién se hacía mejor el muerto.
La modernidad llega al sustituir las espadas de madera y los gorros de papel por buenos uniformes y armas reales que, afortunadamente, sólo disparan bolitas de plástico. Como casi todas las modas ésta también llega de fuera, se inició en Japón en los años setenta del siglo pasado y en los noventa llegó a España. Por las informaciones que hemos leído sobre esas experiencias sabemos que los aficionados al Airsoft dicen que este tipo de juegos ayudan a que la gente descargue tensiones y agresividades, y a generar adrelina de la buena.
Seguramente ustedes no sabían que este deporte-juego-hobby también se practica en nuestras Islas, pues se calcula que hay sobre 500 practicantes. Nosotros nos hemos enterado porque dos personas vinculadas a nuestra empresa son entusiastas del Airsoft, el conductor Miguel Ángel Sánchez Morales y el estudiante Jorge Cabrera, hijo de nuestro director de Planificación e Infraestructuras, Luis Cabrera.
Se practica en fines de semana, en el campo, básicamente se trata de formar grupos que defienden una posición o que tratan de tomarla, atacantes y defensores van equipados con réplicas de armas reales. A pesar de tanta parafernalia de combate es un juego seguro, divertido y nada agresivo. Si les interesa saber más, aparte de que Miguel Ángel y Jorge son buenas fuentes de información, la página www.granaderoscanarios.com informa sobre el Airsoft. En esa página se dice claramente que son un club de amigos y que todo esto es sólo un juego.