Fueron muchas las actividades en la edición 2006 de esta Semana Europea de la Movilidad. No podía abrirse de mejor manera que con el esfuerzo de Miguel Rodríguez Plaza que, acompañado de miembros de la Asociación para la Integración Social del Discapacitado, realizó en silla de ruedas el recorrido entre Arucas y Las Palmas de Gran Canaria. Varias horas de duro trayecto que sirvieron de llamada de atención para que todos, instituciones y ciudadanos, reflexionemos sobre las dificultades de movilidad que tiene este sector de la población. También la apertura de la Semana sirvió de recordatorio para los jóvenes sobre el peligro de unir alcohol y conducción. En las dos primeras noches la Policía Local recorrió las zonas de Vegueta, Plaza de España, Muelle Deportivo y C.C. El Muelle para informar sobre ese peligro, y repartir etilómetros que sirvieran de comprobación personal y de recordatorio.
La avenida de Mesa y López se cerró al tráfico para que fuera el reino de la bici y el centro de diversos talleres. Muchos ciclistas se dieron cita para realizar un recorrido por las calles de la zona. Este medio de transporte ha tenido mucho protagonismo en la Semana por el anuncio del concejal de Seguridad
y Movilidad Ciudadana, Paulino Montesdeoca, de que la ciudad contará en breve con 150 plazas para aparcar bicicletas. El día 20 el concejal presentaba las primeras plazas situadas en Mesa y López. Esta avenida volvió a ser protagonista porque en sus ramblas se pudo contemplar una exposición de coches híbridos presentados por las marcas Toyota y Honda. Bicicletas, motos y motocicletas tuvieron más protagonismo. Con las primeras hicieron aprendizajes y recorridos los más pequeños en el Parque de Educación Vial. Los jóvenes asistieron a los cursos de conmutación de multas que organiza el Ayuntamiento para, con el propósito de concienciarles sobre los errores cometidos y corregir sus conductas, cambiar multas por educación.
El programa de los tres últimos días se desarrolló al aire libre. La plaza Santa Ana se llenó con niños que participaron en diferentes actividades: el buen comportamiento en una guagua y vivir la experiencia de estar en una silla de ruedas, conocer actuaciones de Protección Civil, y talleres de pintura y manualidades. En el parque de Las Rehoyas los escolares tomaran contacto con la Naturaleza, tocando la tierra y las plantas, preparando macetas, y aprendiendo a unir todos esos elementos para crear una belleza viva. La Semana se cerró el día 22 en el parque Juan Pablo II. Un entorno para que niños de diferentes colegios de la ciudad participaran en talleres y juegos, todos enfocados al aprendizaje del respeto a los demás y al Medio Ambiente.